Al comprar usted una vivienda puede acceder a una serie de beneficios fiscales y desgravación en sus consecutivas declaraciones de la renta. Los titulares de hipotecas o préstamos hipotecarios para adquisición o rehabilitación de una vivienda habitual tienen derecho a una deducción en el IRPF.
Los 2 primeros años de un 25% los primeros 4.507,7 euros y del 15% los siguientes 4.507,7 euros.
El resto de los años la deducción será de un 20% los primeros 4.507,7 euros y del 15 % los siguientes 4.507,7 euros.
También se podrá deducir el 15% de los importes totales satisfechos por capital, intereses y gastos de financiación, con una base máxima de deducción de 9.015,5 euros anuales por cada declaración.
Si por el contrario usted posee una Cuenta Vivienda, para la compra de su primera vivienda habitual, podrá deducirse cada año el 15% de las cantidades ingresadas en el año en dicha cuenta con una base máxima de deducción de 1.352,3 euros.